Boko Haram: orígenes y respuestas.

Soldados del Ejército del Níger durante las operaciones de Co-In
contra Boko Haram en marzo de 2015
Por Esaú Rodríguez

"Boko Haram" es el apodo de un movimiento islamista que se autodenomina "Grupo de la Gente de la Sunnah para la Predicación y la Yihad". A diferencia de al-Qaida y sus afiliados, su enfoque se centra específicamente en Nigeria y los países adyacentes más que en la yihad internacional.

Lo primero que debemos saber es que la vida política nigeriana se basa en redes clientelares y que las lealtades religiosas y étnicas prevalecen sobre las de una idea de nación. Con breves intermedios civiles, Nigeria ha tenido gobiernos militares de 1966 a 1999.

En 1900 se estimaba que el territorio que componía Nigeria era un 26% musulmán y un 1% cristiano, mientras que el resto de la población seguía las religiones tradicionales. Sin embargo, durante el siglo XX, y especialmente después de la independencia, el cristianismo creció espectacularmente en el sur y centro del país, e incluso hay importantes minorías cristianas en el norte, predominantemente musulmán.

Esta idea de religión como “etnia” fundamenta todos los aspectos de la vida pública y privada nigeriana, ya sea cristiana o musulmana. Tanto es así que las élites que dirigen Nigeria, cooperan, compiten e incluso explotan los sentimientos religiosos para sus propios fines, mientras que los individuos y grupos que protestan contra estas élites también recurren a la religión para promover su propia visión de Nigeria.

El conflicto religioso es, por lo tanto, tanto un síntoma como un factor de conflicto en el país. La identidad nacional sigue estando subdesarrollada y, hasta cierto punto, la religión -o religiosidad- llena este vacío. 



Boko Haram como movimiento religioso:
La combinación de una agenda sectaria con la violencia es distintiva de Boko Haram. Según la retórica del movimiento, su objetivo es crear el reino de Dios en la tierra a través de la justicia para los pobres lograda por la aplicación rígida de la ley islámica o sharia. Cualquier cosa que se interponga en el camino de este objetivo debe ser destruido. Para Boko Haram, la violencia no es una perversión del islam; es un medio justificable para una fin.

El grupo se adhiere a la estricta comprensión wahabí (el wahabismo encuentra su máxima expresión en Arabia Saudí) de "tawhid" (la unidad de Dios o monoteísmo). De acuerdo con la retórica de Boko Haram, una nación laica, promueve la idolatría, es decir, la adoración estatal. El juramento de lealtad a la bandera y el canto del himno nacional son manifestaciones de dicha idolatría y por lo tanto castigada con la muerte. Para Boko Haram el estado es un nido de corrupción que explota a los pobres. El estado está formado y sostenido por valores occidentales y educación, ambos en contra de la voluntad de Alá.

Boko Haram es una manifestación reciente de una guerra civil de décadas dentro del islam. Los reformistas radicales de lo que hoy es Nigeria han afirmado durante mucho tiempo que los líderes musulmanes son "infieles" si son "injustos", incluso cuando los mismos gobernantes afirman ser musulmanes. Esto a menudo se manifiesta como un conflicto entre los fundamentalistas salafistas y los tolerantes sufíes que dominan las elites musulmanas nigerianas tradicionales. Boko Haram es, por lo tanto, una amenaza directa para el sistema tradicional islámico, que está dirigido por el sultán de Sokotoy el Shehu de Borno, a los cuales el movimiento ha intentado asesinar.

Un aspecto del amplio renacimiento islamista en el norte de Nigeria ha sido el rechazo de Salafistas al estado secular. Los predicadores carismáticos organizan comunidades que se retiran de la vida secular. Por lo general estos grupos son pacifistas, sin embargo, a veces pueden volverse violentos, generalmente en respuesta a la mano dura del estado secular. Mohammed Yusuf, un predicador carismático, organizó su comunidad en la ciudad de Maiduguri alrededor de 2003. Trató de establecer el reino de Dios en la tierra aislándose de la sociedad en general. Aunque el movimiento era hostil al Estado nigeriano y rechazaba la educación occidental como no islámica, permaneció generalmente no violento hasta 2009.

En ese año hubo altercados sobre asuntos locales que probablemente fueron manipulados por políticos locales, lo que acabó cuando Yusuf ordenó un ataque directo contra el estado, al cual las fuerzas de seguridad respondieron brutalmente. Durante la represión del levantamiento la policía asesinó a Yusuf. Este crimen fue captado en video y se volvió viral en los medios sociales, mientras que varios cientos de seguidores de Yusuf fueron asesinados extrajudicialmente. El movimiento pasó a la clandestinidad, resurgiendo en 2010 bajo la dirección de un seguidor del líder muerto, Abubakar Shekau.

El reconstituido Boko Haram buscó vengarse de las fuerzas de seguridad y se comprometió a derrocar mediante la violencia al gobierno estatal nigeriano y al establishment islámico “oficial”. El movimiento llegó a pedir la sustitución del sultán de Sokoto por una shura(consejo) dominada por Boko Haram.

Hoy en día el tamaño del Boko Haram de Shekaues desconocido. Sin embargo, ha montado operaciones en las que han participado al menos 500 operativos, lo que implica varios miles de miembros y afiliados. 

Ansaru:
Esta organización tiene su origen como una rama de Boko Haram, y la base de Ansaru está en las regiones de Kano y Kaduna. Su nombre completo es " Vanguardias para la protección de los musulmanes en las tierras negras". Su liderazgo no está claro; Abu Usama al Ansaries frecuentemente identificado como su líder, pero poco más que su nombre es conocido. Sus portavoces afirman que el grupo se separó de Boko Haram debido al frecuente asesinato de musulmanes por parte de este último. Ansaru evita las bajas musulmanas y en su lugar ataca activamente Iglesias cristianas y funcionarios del gobierno.

Ansaru ha introducido tácticas comúnmente asociadas con la Sahel y al-Qaeda que antes eran desconocidos en África occidental, como los secuestros y los atentados suicidas con bombas, incluyendo mujeres.  El grupo tenía vínculos con grupos islamistas radicales en Argelia y Malí, pero es poco probable que tome su dirección. Sin embargo, entre sus combatientes se encuentran algunos elementos de fuera de Nigeria, especialmente de Chad y el Níger. 

Alcance operativo de Boko Haram:
Boko Haram se concentra en el noreste de Nigeria, pero ha demostrado su alcance nacional. Ha llevado a cabo operaciones en el estado de Plateau, donde el conflicto étnico y religioso ha sido durante mucho tiempo feroz. Shekautambién reivindicó la responsabilidad de un atentado suicida con bomba en el puerto de Lagos. En otras partes del norte hay otros grupos sobre los cuales los extranjeros -incluido el gobierno nigeriano- parecen saber poco. Sus reivindicaciones y violencia suelen ser locales, aunque utilizan la retórica Salafi asociada con Shekau.




Abubakar Shekau junto a varios seguidores, en un vídeo de 2016
Los fondos para Boko Haram y otros grupos radicales provienen de robos a bancos, secuestros, rescates, el robo de armas de las armerías del gobierno y -especialmente en el caso de los grupos criminales- el contrabando. Las remesas desde el extranjero no parecen jugar ningún papel.

El terrorismo en el norte de Nigeria es barato. Explosivos - y los conocimiento sobre ellos - son generalizados, entre otras cosas por la presencia de una industria minera autóctona. Los vehículos utilizados para ataques suicidas y coches bomba suelen ser robados, mientras que un gran número de armas que llegan a manos radicales lo son de los arsenales del gobierno, lo que implica que los islamistas radicales se han infiltrado en el ejército y en otras instituciones del gobierno de la región, como en altos rangos del Ejército.

La extensión máxima de Boko Haram en enero de 2015 se muestra en gris oscuro
 Sin embargo, ninguno de estos grupos ha intentado crear una alternativa de la estructura estatal ni para recaudar impuestos sobre la población local. Lo más parecido a intentar crear un nuevo estado fue cuando a partir de agosto de 2014 Boko Haram pasó a controla una franja de territorio que se estimaba ligeramente mayor que Luxemburgo, donde destruyó todos los vestigios de gobierno secular o tradicional. Desde entonces el ejército y las milicia se enfrentan en la selva de Sanbisa por el control de las tierras en manos de Boko Haram. 

La respuesta del gobierno a Boko Haram es verlo como un movimiento terrorista aislado de cualquier entorno que pueda haberlo fomentado, y las fuerzas de seguridad del Estado han reaccionado con una represión violenta. El asesinato aparentemente indiscriminado por parte del gobierno de presuntos miembros de Boko Haram y de muchos otros que simplemente se encontraban en el lugar equivocado en el momento equivocado parece ser el motor del apoyo popular a Boko Haram o de su aquiescencia.

La respuesta internacional a Boko Haram:
Los gobiernos de Estados Unidos y Gran Bretaña designaron a Boko Haram y Ansaru como organizaciones terroristas en 2013, mientras que las Naciones Unidas designaron a Boko Haram como afiliado de Al Qaeda en 2014. Tras el secuestro de las colegialas de Chibok, varios países occidentales se ofrecieron a ayudar a Nigeria a encontrar y liberar a los cautivos. Sin embargo, el gobierno hizo poco para aprovechar estas ofertas. Además, los informes creíbles de violaciones de los derechos humanos por parte de las fuerzas de seguridad nigerianas crean dificultades para la participación externa de los Estados democráticos comprometidos con la promoción de los derechos humanos.

Recomendaciones para "acabar" con Boko Haram:
Los expertos dan varias ideas para poner fin a los grupos terroristas:

En primer lugar, los “amigos” del gobierno Nigeria deben adherirse al principio de "no hacer daño". La asistencia al gobierno del presidente Buhari sólo debería prestarse tras una amplia consulta con los nigerianos, tanto dentro como fuera del gobierno. Estos deben resistir la tentación de "hacer algo", especialmente después de una horrible atrocidad de Boko Haram. Cualquier acción que emprendan personas “ajenas” debe estar informada y ser consciente de la sensibilidad y la dimensión religiosa de la actual crisis nigeriana. Cualquier intervención externa en el norte de Nigeria sería percibida por la mayoría musulmana en términos religiosos, es decir, como un ataque al Islam. 

En segundo lugar, debe prestarse especial atención a la asistencia humanitaria, dirigido a la satisfacción de las necesidades humanas básicas de los millones de personas que han sido desplazadas internamente por la lucha entre Boko Haram y el estado. También debería ponerse a disposición de las autoridades de los países vecinos de Nigeria, que acogen a miles de refugiados.

En tercer lugar, los gobiernos occidentales no deben guardar silencio ante las violaciones oficiales de los derechos humanos. El silencio no hace más que socavar los esfuerzos de los activistas nigerianos de derechos humanos. El principio debe ser que los Estados soberanos que aspiran a ser democráticos deben estar siempre sujetos a un nivel más alto que los grupos terroristas.

Ya se supone ampliamente en África Occidental que Occidente está "en guerra" con el islam. La respuesta occidental a Boko Haram y la crisis nigeriana en general exigirá una mayor sensibilidad y comprensión por parte de Occidente de la dimensión religiosa de la crisis en África Occidental en general y en Boko Haram en particular.

Seguiremos informando sobre los movimientos islamistas en África, especialmente en el Sahel, y sus relaciones con la delincuencia organizada. Un saludo

1 comentario:

  1. Muy interesante artículo que me ha ayudado a tener una idea general de noticias que aparecen en prensa tocando el tema tangencialmente. Ánimo, gracias por vuestro esfuerzo y espero con ansia el próximo articulo.

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