Artículo: Estructura y Misiones de las FF.AA. Españolas.

Por Esaú Rodríguez Delgado

Si de nuestras Fuerzas Armadas conoces la Legión, los Eurofighter y el Juan Carlos I, este artículo te ayudará a entender, algo más, cómo son y en qué consisten nuestros ejércitos, adéntrate en un mundo complejo, y no te asustes con los acrónimos porque vamos a hablar de la "Estructura y misiones de las Fuerzas Armadas Españolas

Vegecio dejó escrito haces cientos de años “igiturquidesideratpacem, praeparetbellum”. Esta máxima puede ser aplicable a todos los países integrantes del panorama internacional, ya que deben disponer de unas fuerzas armadas que garanticen su soberanía e independencia. Éstas deben ser proporcionales y adecuadas a las misiones que su gobierno les tenga encomendado.

Las Fuerzas Armadas (FAS) en España, son el garante de nuestro ordenamiento constitucional y tienen la misión fundamental de garantizar la soberanía e independencia de nuestra nación, así como defender su integridad territorial, tal y como aparece reflejado en el Art. 8.1 de la Constitución Española de 1978. A estas misiones fundamentales se han añadido otras misiones ligadas a nuestros compromisos con las distintas organizaciones internacionales, que además han hecho que la popularidad y reconocimiento de los militares españoles por parte de la sociedad española aumentara, siendo últimamente uno de los estamentos más valorados.

Para llevar a cabo las misiones encomendadas, los ejércitos españoles disponen de una estructura orgánica enfocada a la preparación y adiestramientos de las distintas fuerzas y unidades, así como de una estructura operativa, para cumplimentar las operaciones establecidas por el Gobierno. 

Antecedentes:

No vamos a retrotraernos en nuestro análisis al siglo XX, ni a los múltiples avatares que han tenido nuestras FAS, sino que nos basaremos en los últimos 30 años, en que su evolución ha corrido pareja a los grandes cambios políticos y sociales de un mundo siempre cambiante.

Situémonos en 1989, cuando se produce la caída del muro de Berlín como paradigma de la desaparición pacto de Varsovia y la guerra fría, influyendo en las políticas de defensa del panorama internacional. Vista la nueva situación, se crea la Comisión Mixta Congreso-Senado de 1991 sobre el Modelo de FAS-2000 en que se propugna una racionalización de los efectivos de las FAS (recordemos que España tenía un ejército de conscriptos hasta ese momento). En marzo de 1992 y teniendo en cuenta los cambios geo-estratégicos mundiales, el presidente del Gobierno firma la Directiva de Defensa Nacional (DDN) 1/92 incluyéndose por primera vez las misiones de paz como tarea fundamental de las FAS. 

Después de ganar las elecciones en 1996, el presidente Aznar promulga su DDN 1/96 con un marcado carácter multinacional, que se vio reflejado en la plena integración de España en la estructura militar de la OTAN. En el año 2000 se publica el Libro Blanco de la Defensa, donde se realiza una exposición detallada y asequible de las líneas generales de la política de Defensa nacional. Este mismo año se publica La DDN 1/2000, por primera vez sin clasificar, presentando un concepto de defensa en consonancia con el nuevo concepto estratégico de la OTAN de 1999, y antes de finalizar, en diciembre se formaliza la absorción de la Unión Europea Occidental (UEO) en la UE durante el Consejo Europeo de Niza.

En marzo de 2004 y con Rodríguez Zapatero como presidente se aprueba la DDN 1/2004. En esta directiva el nuevo presidente propone la creación de la “Fuerza Conjunta de Reacción Rápida” y la restructuración del Estado Mayor de la Defensa. En septiembre del año siguiente se aprueba la Ley Orgánica 05/2005 de Defensa Nacional, ya anunciada en la DDN 1/2004, donde se crea un Consejo de Defensa Nacional presidido por el presidente del Gobierno, se suprime la Junta de Jefes de Estado Mayor (JUJEM), se potencia la figura del Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) y se regula la consulta al Congreso para las operaciones exteriores de los ejércitos. 

En cuanto a la organización de las FAS establece dos organizaciones: una de carácter orgánico, para preparación de la fuerza y otra de carácter operativo para el uso de la misma. Define las misiones de los ejércitos y deroga la ley del Servicio Militar.

En octubre de 2005 y después de un verano devastado por los incendios se crea la Unidad Militar de Emergencias (UME), con la misión de intervenir cuando lo decida el presidente del Gobierno o quien él delegue, en cualquier parte del territorio nacional y ante catástrofe, calamidad o grave riesgo.

El Real Decreto 787 de 15 de junio de 2007 reguló la estructura operativa de las FAS y el Real Decreto 1126 de julio de 2008 desarrolló la estructura básica de Ministerio de Defensa, adaptándose a la nueva organización de la Administración General del Estado y estableciendo las dependencias orgánicas y operativas de la UME. Ese mismo año se promulgó la DDN 01/2008 en la que se destaca la configuración multidimensional de los conflictos, debido al incremento de actores gubernamentales y no gubernamentales y se busca un enfoque multidisciplinar y una actuación integral.

En julio del año 2012, ya con Mariano Rajoy en el gobierno, se promulga la DDN 01/2012, denominada “por una defensa necesaria, por una defensa responsable”, que menciona específicamente los riesgos derivados de un mundo interconectado, donde sitúa a los grupos terroristas y a la delincuencia organizada como las principales amenazas. 

El Real Decreto 524/2014, de 20 de junio, modificó el Real Decreto 454/2012, de 5 de marzo, desarrollando la nueva estructura orgánica básica de Ministerio de Defensa, centralizando los programas de obtención, modernización y sostenimiento, el apoyo a la industria de defensa y la gestión económica.

El 10 de octubre se promulga el Real Decreto 872/2014 donde se desarrolla la organización básica de las Fuerzas Armadas para poder cumplimentar las misiones encomendadas en la Ley Orgánica 5/2005 de la Defensa Nacional. 

Estructura Orgánica:

Como ya se ha visto, tras la ley 05/2005 de la Defensa Nacional y los sucesivos reales decretos y órdenes ministeriales se estableció la actual estructura orgánica de las fuerzas armadas. Esta organización tiene como cometido principal la preparación de la Fuerza, incidiendo en su adiestramiento y alistamiento para facilitar la generación de la estructura operativa. 

Como se cita en Art. 2 de la Orden Ministerial (O.M.) 8/2015 el elemento organizativo básico de las fuerzas armadas es la “unidad”, que estará compuesta por el personal, material y medios necesarios para realizar las misiones que le encomienden. El modelo de la estructura de las unidades, dentro de lo posible, será: Mando, Órgano de Apoyo y unidades subordinadas.

La estructura orgánica de las Fuerzas Armadas está compuesta por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, aportando sus unidades para la generación de fuerzas para la estructura operativa. Los tres están compuestos por Cuartel General, Fuerza y Apoyo a la Fuerza.
Los cuarteles generales tienen una estructura común basada en un Estado Mayor, un Gabinete del Jefe de Estado Mayor y unos órganos de asistencia y servicios generales. Su función básica es asistir al Jefe de Estado Mayor de cada respectivo ejército en el ejercicio del mando de sus unidades.



La Fuerza que representa el grueso de cada ejército, es el conjunto de medios humanos y materiales con la misión principal de estar alistados para integrarse en la organización operativa y realizar las operaciones militares requeridas. Esta organización es relativamente particular para cada ejército.

El Ejército de Tierra distribuye su Fuerza en: un Cuartel General Terrestre de Alta Disponibilidad, la Fuerza Terrestre, la Fuerza Logística Operativa y el Mando de Canarias. 

La Armada distribuye su Fuerza bajo una única estructura, la Flota

El Ejército del aire distribuye su Fuerza en: un Mando Aéreo de Combate, un Mando Aéreo General y un Mando Aéreo de Canarias.


Dentro del Apoyo a la Fuerza de los distintos ejércitos se encuadran los órganos encargados de la dirección, gestión, administración y control de los recursos humanos, materiales y financieros. Está organización, al igual que la Fuerza, tienen un particular estructura para cada ejército, salvo en el ámbito de los recursos financieros, donde los tres se basan en una Dirección de Asuntos Económicos.

En el Ejército de Tierra el Apoyo a la fuerza se estructura en el ámbito de recursos humanos en: Mando de Personal, Mando de Adiestramiento y Doctrina. En el ámbito de los recursos materiales en: Mando de Apoyo Logístico e Inspección General del Ejército de Tierra.

En la Armada, los recursos humanos se estructuran en una Jefatura de Personal y el ámbito de los recursos materiales en una Jefatura de Apoyo Logístico.

En el Ejército del Aire, el Mando de Personal es el responsable de los recursos humanos y el Mando de Apoyo Logístico es el responsable de los recursos materiales.


Estructura Operativa.

La Estructura Operativa, que se encuentra bajo la dirección estratégica del presidente del Gobierno y del Ministro de Defensa (MDEF), emplea las capacidades militares generadas a partir de la Estructura Orgánica para cumplir las misiones militares encomendadas. 

Esta estructura operativa se organiza en tres niveles, encabezados por autoridades militares. El nivel estratégico, encabezado por el Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD); el nivel operacional, encabezado por el comandante del Mando de Operaciones (CMOPS) y el nivel táctico, con los comandantes de las unidades operativas generadas al mando.


El JEMAD es la cabeza visible de esta organización y ejerce el mando de ella, asesorando y auxiliando al presidente de Gobierno y al Ministro de Defensa. Elabora y define la estrategia militar y asigna las fuerzas necesarias a las operaciones militares en curso, supervisando el alistamiento de las unidades que forman la estructura orgánica.

El Estado Mayor de la Defensa (EMAD), es el órgano que apoya al JEMAD y está compuesto por un Cuartel General, un Mando de Operaciones (MOPS), un Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS), un Mando Conjunto de Ciberdefensa y un Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN). Además de estas organizaciones, también se integran en el EMAD las organizaciones operativas permanentes y los órganos nacionales relacionados internacionalmente.

El Cuartel General encuadra los medios humanos y materiales para asistir al JEMAD en sus funciones, y para ello cuenta con los siguientes órganos: Estado Mayor Conjunto de la Defensa, Jefatura de Apoyo para la acción Conjunta y otros órganos de apoyo.

El MOPS tiene como misión principal el planeamiento operativo, conducción y seguimiento de las operaciones militares, asesorando al JEMAD en la conducción estratégica de operaciones. También realiza la supervisión de la preparación y la evaluación de los mandos y fuerzas asignados a la estructura operativa. De él depende el Mando Conjunto de Operaciones Especiales.


El CIFAS facilita al Ministro de Defensa a través del JEMAD toda la inteligencia militar necesaria para alertar sobre aquellas situaciones internacionales que pudieran generar crisis que afectaran a la defensa nacional. Apoya en labores de inteligencia a las unidades asignadas a las operaciones militares y apoya a los Jefes de Estado Mayor de los Ejércitos en la preparación de la Fuerza proporcionando la inteligencia necesaria.

El Mando Conjunto de Ciberdefensa es el responsable de todo lo concerniente a la ciberdefensa tanto en las redes y sistemas de telecomunicaciones del Ministerio de Defensa, como en el ciberespacio cuando afecte a la Defensa Nacional.

El CESEDEN es un centro docente militar conjunto, donde se imparten cursos de Altos Estudios de la Defensa Nacional y otros estudios de posgrado. También realiza tareas de investigación y promulgación de temas relacionados con la Seguridad y Defensa.

Dentro de la nueva estructura de las organizaciones operativas permanentes subordinadas al JEMAD se encuentran el Mando de Vigilancia y Seguridad Marítima, el Mando de Defensa y Operaciones Aéreas y la Unidad Militar de Emergencias. 

El Mando de Vigilancia y Seguridad Marítima es el encargado del planeamiento, conducción y seguimiento de las operaciones de vigilancia y seguridad de los espacios marítimos de soberanía, responsabilidad e interés nacional. Anteriormente de pendía únicamente de del AJEMA, pero actualmente tiene una doble dependencia, operativa con el JEMAD y orgánica con el AJEMA.

El Mando de Defensa y Operaciones Aéreas, es el equivalente al Mando de Vigilancia y Seguridad Marítima en el espacio aéreo, es el responsable de las operaciones de vigilancia, seguridad, control y policía aérea en los espacios aéreos de soberanía, responsabilidad e interés nacional. Anteriormente sólo dependía del JEMA, pero ahora tiene una doble dependencia, operativa con el JEMAD y orgánica con el JEMA.

La Unidad Militar de Emergencias es una fuerza conjunta permanente que tiene como misión la intervención en cualquier lugar del territorio nacional y en operaciones en el exterior, para preservar la seguridad y bienestar de los ciudadanos en caso de grave riesgo, catástrofe  o calamidad.

Futura de nuestras FAS.

Los nuevos conflictos se caracterizan por un contexto estratégico complicado y cargado de incertidumbre, obligando a conjugar las capacidades militares que proporcionan las FAS con otros instrumentos del poder nacional y aliado, tendiendo a la acción concertada, más conocida por el termino británico comprehensiveapproach.  Para hacer frente a este nuevo marco estratégico y siguiendo las directrices de la ya nombrada DDN 01/2004 se comenzó la transformación de las FAS, para constituirlas como un elemento eficaz de acción del Estado, siguiendo el ritmo del proceso que también lleva acabo la OTAN y el resto de países europeos.

Las FF.AA. deben poder cumplir
con las misiones internacionales. 
Esta transformación responde a la necesidad de disponer unas FAS reducidas, potentes, expedicionarias, tecnológicamente avanzadas, logísticamente sostenibles e interoperables con los países de nuestro entorno para ser capaces de llevar a cabo operaciones militares en escenarios nacionales e internacionales.

Para conseguir esta transformación y poder tener unas FAS más eficaces, el proceso se asienta en tres pilares fundamentales: el Planeamiento militar de defensa al más alto nivel en base a capacidades, la continua modernización de procedimientos y capacidades (Desarrollo de conceptos y Experimentación) y la Ejecución de operaciones militares basadas en efectos.

El primer pilar, el planeamiento militar basado en capacidades, permite diseñar las FAS como un conjunto orientado a conseguir unos efectos determinados. Para ello además de la actualización de material y tecnología debe basarse en la obtención de nuevas capacidades, entendiendo como capacidad el conjunto de material, armamento, personal, adiestramiento y procedimientos orientado a obtener un efecto.

El segundo pilar, el Desarrollo de conceptos y experimentación, se basa en las lecciones aprendidas de las fuerzas desplegadas en zonas de operaciones y la identificación de los futuros riesgos, manteniendo un continuo proceso de realimentación para desarrollar la doctrina conjunta.

Por último, la ejecución de operaciones militares basada en efectos o EBAO, aplicando de una manera integrada todos los instrumentos militares y no militares, creando los efectos en las operaciones militares de manera que se consiga el propósito deseado.

La Unidad de Transformación de las Fuerzas Armadas UTRAFAS, que se concibió como el embrión de un futuro Centro de Desarrollo de Conceptos y Doctrina encargado de llevar a cabo los aspectos técnicos de la innovación que afectasen a las Fuerzas Armadas como entidad única tiene como misión“…ser responsable de la investigación y estudio de nuevos conceptos organizativos y de doctrina, así como de la implantación de nuevas tecnologías. Mantendrá con los organismos homólogos de los países aliados y organizaciones militares las relaciones necesarias de intercambio de información”. 

La velocidad de cambio del entorno estratégico, geopolítico, económico y social es vertiginosa, como lo es también la de los riesgos y amenazas inherentes. Es por tanto un deber ineludible que la velocidad de adaptación al cambio de las FAS y de sus estructuras sea igual o mayor que la anterior para garantizar la seguridad y por ende la prosperidad de nuestra sociedad.

Las misiones de las FAS.

El Artículo 8.1 de la Constitución indica que: “Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional”.  Esta misión expresada claramente en la Carta Magna es la fundamental de las Fuerzas Armadas y no aparece por casualidad en el Título Preliminar, también hay que indicar que ha creado algún que otro revuelo y malentendido.

La primera misión encomendada fuera de las asignadas en la Constitución es la contribución militar a la seguridad y defensa de España y sus aliados, dentro de las organizaciones internacionales de las que España forma parte, así como el mantenimiento de la paz, la estabilidad y la ayuda humanitaria. Esta misión que las FAS llevan desempeñando desde hace décadas y,citando las palabras de D. Juan Carlos I, han hecho que la sociedad valore merecidamente a todos aquellos que dedican su vida a la milicia.

La UME sirve como apoyo a otros cuerpos
del estado como bomberos o policía.
La segunda misión citada es la preservar la seguridad y bienestar de los ciudadanos en los supuestos de grave riesgo, catástrofe, calamidad u otras necesidades en consonancia con las Instituciones del Estado y las Administraciones públicas. Misión esta que, aunque parece apuntar a la UME, es realizada además por otras unidades de los ejércitos como se puso de manifiesto en la limpieza de playas durante la catástrofe del Prestigeo en la crisis de la huelga de controladores aéreos.

Otra misión encomendada a los ejércitos españoles es llevar a cabo misiones de evacuación de residentes españoles en el extranjero, cuando las circunstancias de inestabilidad pongan en grave riesgo su vida o su interés, conocidas en el argot castrense como operaciones NEO.

La Ley de la Defensa Nacional contempla la realización de diferentes tipos de operaciones en cumplimiento de las misiones asignadas, tanto en territorio nacional como en el exterior para prevenir conflictos, mantenimiento de la paz o actuación en situaciones de crisis, pudiendo consistir en:
- La Vigilancia de espacios marítimos, la vigilancia del espacio aéreo de soberanía nacional y su control, así como las acciones destinadas a garantizar la soberanía e independencia de España y sus intereses. Misiones ahora encuadradas bajo el mando del JEMAD, anteriormente asignadas al AJEMA y JEMA respectivamente.

- La colaboración en operaciones de mantenimiento de la paz y estabilización internacional conforme a los tratados y compromisos suscritos por España. Actualmente las FAS españolas, que empezaron su participación en Operaciones de Paz el 23 de diciembre de 1988 en Angola bajo la operación UNAVEMI, participan en más de una decena de operaciones, entre las que se encuentran entre otras: EUCAP Néstor en el cuerno de África, ATALANTA en aguas de Somalia, FPNUL-Libre Hidalgo en el Líbano, etc.

- El apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en la lucha contra el terrorismo y en el apoyo a las instituciones y organismos responsables de los servicios de rescate terrestre, marítimo y aéreo. Con la aparición del terrorismo internacional, España se ha visto obligada, al igual que otros países occidentales, a reconsiderar la participación de las FAS en la lucha contra el terrorismo, ya que la sinergia con los cuerpos de seguridad es la mejor arma para enfrentar este azote.

- La respuesta militar contra agresiones que se realicen utilizando aeronaves con fines terroristas. Respuesta que ya nadie pone en duda tras los atentados sufridos el 11-S.

- Colaboración con diferentes Administraciones públicas ante grave riesgo catástrofe, calamidad u otras necesidades.

- La participación con otros organismos nacionales e internacionales para preservar la seguridad y el bienestar de los ciudadanos españoles en el extranjero.



Conclusión:

El futuro de las Fuerzas Armadas españolas y sus futuras misiones estarán, como es de esperar, ligadas estrechamente al devenir de la situación estratégica mundial, puesto que al encontrase el mundo en un escenario globalizado, las distintas estrategias de defensa nacional que se desarrollen en el futuro se verán condicionadas por la situación de nuestros vecinos.

El proceso de transformación será un proceso constante, donde las FAS deberán anticiparse a los cambios que se produzcan en su entorno y adaptarse a las futuras amenazas. Aunque no parezca verosímil el que nuestras FAS se vayan a enfrentar a un conflicto abierto interestatal, son panoramas que nunca se pueden descartar. Crisis como la de Ucrania, que han desenterrado antiguos temores propios de la Guerra Fría, hacen latente que el futuro en inverosímil y que unos ejércitos del siglo XXI deben de estar diseñados y optimizados para cubrir el mayor espectro de supuestos La historia nos enseña a no descartar ninguna opción, sirva como ejemplo los atentados de Nueva York, Washington, Madrid y Londres, panoramas impensables tras la caída del muro de Berlín y que revolucionaron las estrategias, organización y procedimientos de las fuerzas armadas de todo occidente.

las FF.AA. en misión internacional
en Afganistán
Las FAS se van a enfrentar y ya se están enfrentando, a nuevos campos de batalla sin fronteras, como son el mar, el espacio, el ciberespacio y el mundo de la información. Estos campos de batalla unidos a los tradicionales serán el escenario de nuevos riesgos, riesgos que se verán potenciados por la pobreza, la globalización, el radicalismo, el crimen organizado, la escasez de recursos básicos y la desigualdad social. Todo ello hace que los ejércitos deban adecuarse, dentro del marco económico restrictivo actual y futuro, para ser lo más eficientes posible, modernizándose material y tecnológicamente, así como adecuando sus estrategias y procedimientos.

Como comentó el Almirante Fernando García Sánchez, JEMAD del 2011-2017, nuestras FAS para poder adaptarse a esos futuros cambios deben basarse en la anticipación (inteligencia y mando y control), la decisión (nivel político-estratégico y targeting) y la acción para poder tener una Fuerza Conjunta con las capacidades necesarias y adecuadas.

Las misiones encomendadas en el futuro se enfocarán a operaciones bajo el paraguas de las organizaciones internacionales como la ONU, la OTAN o la UE en el ámbito exterior y a fomentar las sinergias con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, Administraciones y actores no gubernamentales en el ámbito nacional. Se mantendrá el “hardpower” de la Fuerza Conjunta, potenciándolo y teniendo a estructuras orgánicas y operativas conjuntas, donde se compartirán unidades, equipos y sistemas entre los Ejércitos y la Armada, y las diferencias e idiosincrasias inter-ejércitos desaparecerán para poder sustentar el “softpower” político.






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